montes de alegría

un diálogo entre el campo y la ciudad

texto por >> Usted mismo y los colegas

fotografía POR >> Luis Esguerra

Montes de Alegría es resultado de un proceso de un año y medio, gracias a la amistad entre el campo y la ciudad. El tejido Bogotá - Montes de María tiene como propósito demostrar que no necesitamos de instituciones para poder generar procesos y diálogo de diferencias. Justamente, creemos ciegamente en los procesos comunitarios que a través del arte y el fortalecimiento de la cultura empoderan a las gentes y las comunidades.

Por consiguiente, Montes de Alegría fue un proyecto de empoderamiento civil que, a través del arte y de compartir, se generó diálogo entre el campo y la ciudad. Muralistas, fotógrafos, músicos, cocineros, escritores y comunidades se reunieron para intervenir artísticamente la Alta montaña de los Montes de María, un lugar que históricamente se ha visto afectado por la guerra y la violencia por parte del Estado, los paramilitares y los guerrilleros.

No obstante, éste estigma no afectó a que rolos, cartageneros, montemarianos, liberteños, en definitivas, seres humanos, compartieran.

Gráfica, Literatura, Música y Cocina: diálogos entre el campo y la ciudad

La experiencia vivida por parte del equipo de trabajo de USTED MISMO.

agua_viva >> Me llevo la alegría del monte y la esperanza de que la semilla sembrada en el corazón del territorio florezca y dé frutos dulces. Creo en el poder de la unidad, en el talento y en la fuerza de los jóvenes provocadores de paz.

juan_sebastián_lozano >> De la postura de Hágalo real y de aprender de muchas gentes, de hacer las cosas por uno mismo, fue fortaleciéndose esa idea de empoderarnos por medio del diálogo, de la cultura. Por ello, Montes de Alegría, entre errores y aciertos, es la articulación de esta creencia de vida con las gentes del campo y la ciudad. Todos crecimos y compartimos. Paz.

luis_miguel_caballero >> Recorrer la montaña para nosotros fue enfrentarnos en lo más profundo de nuestro ser. Vivir con los hermanos del monte, en donde no podemos ir todos los días, fue saber que todos tenemos la libertad montemariana gracias a que descubrimos que hay mucha gente que necesita ser reencontrada con sus raíces y que somos un solo pueblo que pinta, canta, dialoga o baila. Son espacios para reconocernos y reconocer al otro, que tenemos mucho por conocer de nuestra casa y que la ciudad es un pueblo con edificaciones. Pues en ella vive gente igual a la de la montaña: humilde, alegre, amable, pujante y sobre todo humanitaria. ¡Qué viva Colombia, qué viva su gente!

dast >> Montes de Alegría. El amor y la cultura son el híbrido que nos permite caminar y reconciliar las diferencias. En el campo y la ciudad habita ese amor que nos da las fuerzas para cambiar la historia.

elmer >> Montes de Alegría fue un sueño hecho realidad. Cuando lo pensamos contábamos que al menos se vincularan entre 5 o 6 personas, pero cuando me dijeron que venían 18 me alegró muchísimo. Claro, se nos triplicaron los gastos que habíamos planeado inicialmente, pero todo fue muy lindo. Puedo dar fe, que en cada comunidad que visitamos fueron muchos los aprendizajes adquiridos por los asistentes y talleristas. En lo personal, estoy agradecido con cada uno de ustedes por hacer parte de este sueño.

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paula_gómez >> me siento muy alegre primero porque creo que se sembró una semilla, se dejó una enseñanza en cada uno de los lugares donde estuvimos, nos llevamos un montón de aprendizajes. Tuve una reconstrucción personal inmensa. Descubrí que existen un sin fin de cosas qué conocer, que los Montes de María y estoy segura que muchas zonas afectadas por la guerra, tienen muchas cosas que rescatar (niños y niñas con una infinidad de talentos, mujeres y hombres llenos de esperanza) y por las cuales luchar. Me siento inmensamente agradecida con cada una de las personas que conocí en este lugar, me siento agradecida con el campo, con cada una de las personas que pusimos un granito de arena para lograr cada cosa que se hizo. Finalizo, con una frase de una canción que me gusta mucho y creo es muy precisa "un jardín comienza con una semilla"

tania_del_pilar >> dar la mano y recibirla, apropiarse de la historia ajena para entender al otro. El campo y la ciudad son diferentes y en el respeto a esa diversidad se construye país, se fortalece lo humano. Pululó la pasión y sobró compañerismo; la fórmula perfecta para hacer plausible lo aparente imposible: empaparnos de la historia rural colombiana para enriquecer sus capítulos venideros, conversar con los rostros de los montes de maría, sentarnos a su mesa y jugar con sus hijos. Algo -grande- está pasando en este país del sagrado corazón, puede concluirse. Montes de Alegría, un total acierto. Gracias por la coincidencia.

luis_esguerra >> yo diría que "fue gratificante ver cómo el contacto entre las personas de ambas partes produjo un crecimiento tan tangible después de las actividades". Estuvo muy bueno.

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cuervo21 >> Montes de Alegría fue un espacio que materializó la idea de autogestión y resistencia por medio del arte y la amistad. Estando en un territorio con historias diversas, se pudo compartir un tiempo de autoreflexión, más allá de los estigmas de un conflicto armado, cada persona aportó desde su posición, cotidianidad y pensamiento, dejando una pequeña huella tanto en el espacio como en la historia de los Montes y en nosotros como gente citadina.

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sebastían_vélez >> Caminar con la gente de Montes de María fue recuperar la esperanza de que las cosas pueden cambiar; queda en los pies la inspiración luego de recorrer al son de los tambores las montañas, de despertarse con gallina, guacharaca y bulla de arroyo; el repique de los pasos en Montes de Alegría suena a miel de ilusión. Compartir juntos fue descubrir que el pegado de memoria sabe a bullerengue, ñame, son de negros, suero costeño, mote de queso y arroz con coco. ya las aguas no llevan tanta sangre y se alzan imponentes ceibas y caracolís respirando nuevos aires; crecen berenjenas, anones, corozos y guayabos; se plantan semillas de amor y solidaridad entre el campo y la ciudad. En los montes se levanta la voz de los que murieron y de los ancestros contando la historia de luchas y resistencia. Aesde la baja a la alta montaña, tierra de juglares y pintores, de poetas y guerreros que pelean cada día. quisimos llevar el arte pero nos encontramos a las musas.